jueves, 29 de octubre de 2015

SAN BOSCO. HISTORIA DE MI PARROQUIA

LOS COMIENZOS DE LA

 COMUNIDAD CRISTIANA







Hernan Blanco











fAMILIA CHAVEZ, BATISTA,  MUJICA, DIAZ,  GALICIA Y DAVILA 


LOS QUE SE ORGANIZARON PARA LIMPIAR EL TERRENO 


Antes de construirse la capilla de San Juan Bosco, las catequesis en El Pantano la recibían los niños en la casa de Carmen de Cortez. Allí venía el sacerdote desde San Gabriel. Un poco más arriba debajo de un Yabo recibió catequesis Juan Hurtado y otros  niños. A ese sitio acudía también el cura probablemente el Padre López que venía de San Gabriel, u otro presbítero que apodaban Santico.


La capilla de San Juan Bosco comenzó a construirse en el año 1943, por los hermanos Julián y Teolindo Lugo. La limpieza y acondicionamiento del terreno debió comenzar en el año 1942 por un grupo de hombres y mujeres de la comunidad que dirigía Aquiles Mujica, en compañía de Ángel Ávila, Juan García, Pinito Díaz, Juan de La Cruz Batista y su señora Eloína Chávez y Obdulio González. Durante las faenas de limpieza se hacían sancochos de chivo para dar de comer a los trabajadores. Entonces un chivo costaba 12 bolívares. Las herramientas de limpieza eran guardadas en la casa de Obdulio González.


La capilla en honor a San Juan Bosco se inauguró el 28 de mayo de 1944, Siendo designado pastor de la naciente comunidad cristiana el presbítero Mario Rota En el año 1944 hizo su comunión en dicho templo Juan Penso Naveda, quién recibía el catecismo en la casa de Carmen Ugarte donde también enseñaba catecismo el Señor Nanito Cortez.  Juan Penso cuenta que el Padre Rota lo pasaba a buscar los domingos a las cuatro y media de la mañana. Además de tocar las campanas, Juan ayudaba al padre como monaguillo y también repartía los tickets a los jóvenes y niños que participaban en la Santa Misa, constancia necesaria para poder tener derecho a participar en las actividades deportivas que se realizaban durante el oratorio festivo. El padre Rota recibía de la Panadería Pelayo, la donación de los panes que se ofrecían a la muchachada que acudían ha dicho oratorio. También tocaba las campanas y cuidaba el templo  Wenceslado Arias, más conocido como Vence


Entre otros jóvenes que entonces acudían al catecismo y a jugar en los columpios, toboganes, sube y baja que se encontraban por los alrededores del templo, estaban, Egidio Castillo, María y Carmen Dávila, Irma, Arminda, Reinaldo Rivero, José Polanco, Estilita de Arias, Teofilo y Pedro Garcés, Fabián Higuera Rigoberto Molina, y Rubén Sánchez, Esteban Rivero Neptalí Medina, Candido Peña, Felicinda Acurero y Mayo Quero entre otros tantos


Teodoro Zea nos comentó que en el patio de la capilla jugaban béisbol con pelotas que ellos mismo elaboraban con pedazos de trapo, también refirió que el Padre Rota les compraba lona para elaborar los guantes


Neptalí Medina recuerda su primera comunión se realizó en San Clemente. Ismael Rosillo también hizo la primera comunión en ese tiempo. De San Bosco salieron los neo comulgantes en procesión. Rubén Sánchez y Rigoberto Molina venían desde Campo Alegre para el catecismo. La gran mayoría de los muchachos hacían su comunión vestidos de blanco y en alpargata. Rubén Sánchez aún recuerda los nueve viernes que era obligatorio hacerlo después de la comunión. Para Rubén el mejor cura que pasó por la parroquia fue el padre Rota, ya que este, los fines de semana estaba pendiente de recoger los borrachitos que dormían en la calle.
        

LOS SALESIANOS


La Congregación Salesiana inicia su trabajo Pastoral en nuestra comunidad de El Pantano Arriba, en enero de 1951, con la llegada del Padre Mario Chiampitti. En el año 1953 los salesianos  inauguran el Colegio Pío XII  en la Avenida Miranda. Aunque el Colegio funcionaba desde 1950 en la actual casa en ubicada entre la calle Urdaneta esquina con Toledo, siendo su Director entonces,  el Padre Chapellin. Es interesante tener presente que dos sacerdotes seculares, fueron quienes iniciaron las obras salesianas, Coro. En dicha casa funcionó hasta no hace poco, la sede del partido COPEI. En un anexo de esta casa comenzó a funcionar también el actual Seminario San Ignacio de Antioquia, durante la gestión pastoral de Mons. Ovidio Pérez Morales.

El Padre Chiampitti reseña en el diario La Mañana de 1953 que con él estuvieron tres presbíteros más, probablemente fueron Guillermo Parra, el Padre Totti y el Padre Vezzer.    El Padre Adán Whal recibió la administración pastoral de la comunidad principiando la década del 60. 


                                              

P. Chiampitti


Adan Whal

El padre A Whal fue un pintoresco personaje, algo acelerado en sus movimientos que a las tres de la tarde abría el patio de la capilla para que entrara el tropel de muchachos que venían de El Pantano, Cabudare, Chimpire, y Bobare, a jugar béisbol fútbol, domino y otras disciplinas. A las cuatro tocaba el pito que indicaba el fin de los juegos después se pasaba al salón para la enseñanza del catecismo. Los que solo iban por el juego desaparecían al oír el silbato, otros se quedaban por el pan y el cambur que el padre acostumbraba repartir después del catecismo, había mucha hambre esa es la verdad. El pan se lo regalaban los hermanos Formiga de la Panadería San Nicolás. Los cambures los traía del Pío XII. El padre whal es recordado en su Jeep rojo techo de lona en el cual siempre llevaba la muchachada guindando. En este Jeep el padre repartía la comida que sobraba en el comedor escolar, a las familias pobres de la comunidad y también no llevaba de paseo a la playa de La Vela.

Algunos catequistas catequista de entonces fueron entre otras, Carmen Victoria Vargas de Ruiz más conocida como Cuncha y Maruja de Ruiz. La Sra. Cuncha por muchos años fue responsable de adornar las andas de María Auxiliadora también se ocupaba de lavar toda la lencería propia del culto. Después de su muerte fue Teresa Ocando su hija quien se ocupó de continuar con la tradición de acomodar y arreglar las andas. Vicente Guanipa fue quizás el más famoso de los catequistas de entonces. ¿Quien no recuerda aquella voz de trueno proclamando la palabra de Jesús en la esquina de la calle Miranda con Sierralta? Vicente coordinó con el P. Whal aquel plan alimentario implementado por el gobierno de los Estados Unidos, conocido como Alianza Para el Progreso. 



Gillermo Parra


El 24 de septiembre de 1962 Mons. Iturriza decreta la creación de la parroquia, siendo su primer párroco el presbítero José Verdechia el cual asume el cargo el 7 de septiembre de 1968. El padre Verdechia liderizó un grandioso movimiento cultural, deportivo y religioso que dio gran fama y realce a nuestra comunidad a través del club Juvenil San Juan Bosco. Este club se convirtió en la más importante referencia deportiva del municipio Miranda. Las instalaciones deportivas se mantenían en permanente actividad, por las muchas disciplinas que se practicaban. El gran patio de la capilla era un hervidero de jóvenes que acudían de todas partes a recrearse sanamente a través del juego, el deporte y las actividades culturales. Desafortunadamente, este movimiento no crecía en la misma proporción en lo atinente al compromiso con la iglesia, los valores del evangelio y del carisma salesiano. La situación se complicó e hizo crisis cuando se planteó la sustitución del párroco Verdechia. Esta decisión no satisfizo a la comunidad, creándose un malestar que obligó a las autoridades a cerrar dicho Club en abril del año 1973.


En enero de 1974, en el área que servía de asentamiento al club, se comenzó la construcción de la nueva sede parroquial, la cual fue inaugurada y consagrada el 31 de enero de 1976 en homenaje al a Mons. Francisco José Iturriza Guillén, por haber sido el primer obispo salesiano de Venezuela.


Al P. Emilio Rodríguez correspondió la ardua tarea de la dotación y equipamiento del nuevo templo, al ser el párroco titular para ese momento.  


Los  sacerdotes que sucedieron al P. Emilio Rodriguez, fueron: el P. Antonio Van Maanen (del año 1976 al 77), P. Andrés Smaruj (desde 1977 hasta 1985). Entre 1985 y 1987 el Padre Emilio recibe una segunda oportunidad al frente de la parroquia. El P. José Guccione (de 1987 hasta 1996), P. José Luciano Costalunga (1996 hasta 2002), desde el  2002 hasta 2010 el P Boleslaw  Rozmus ejerció la función pastoral.  El padre Dariusz Lodziana tuvo una breve pasantía como párroco, de 2010 al 2011.  

En el 2012 el P. Ignacio Espinoza es nombrado párroco y ejerció la función hasta octubre de 2015. Continuó el P. José Antonio Pérez Briceño en el 2015 y finalmente el padre José Antonio fue sustituido por el último de los salesianos al frente de la parroquia, el Padre Jaime García, En 1916..  

La presencia de los salesianos administrando la parroquia San Juan Bosco,  concluyó definitivamentela  el primero de octubre de 2017, después de haber estado al frente de ella, desde enero de 1951,  66 años después,  cuando el padre Jaime, último párroco, En compañía del presbítero Francisco Méndez, inspector de los salesianos en Venezuela, entregan formalmente la misma, al Señor Arzobispo,  Mariano José Parra Sandoval, el cual  poco tiempo después

 designa al Presbítero Alfidio Caldera Gauna como  administrador parroquial y posteriormente como Párroco de la Parroquia San Juan Bosco,  el 1 de octubre de 2017 


Es de hacer notar que el retablo del presbiterio fue traído desde Valencia por el padre Andrés Smaruj, dicho retablo fue construido en Italia en el año 1934 con motivo de la canonización de San Juan Bosco y desde entonces permaneció durante más de cuarenta años en el Santuario de María Auxiliadora en la capital del Estado Carabobo, hasta su traslado a esta capital de Coro.





                 LO QUE ESCRIBIÓ CHISMPITTI


Hacia el norte de la ciudad de Ampies; en unos llanos anegadizos sembrados de cardones y tunas por los lados de la vieja carretera que une de una manera insegura a los habitantes de la Península de Paraguana, por los años 1940-1941, la ciudad tiene sus primeros indicios de expansión y se piensa llamar esta parte con el sugestivo nombre de “Nueva Coro”s Monseñor Francisco José Iturriza, hijo de la Congregación Religiosa Salesiana, nombrado por la Santa Sede a regir los destinos de la grey falconiana, ya desde el primer año de su episcopado ve claramente el movimiento expansionista de su ciudad episcopal y cultiva ya la idea de dotarla lo más pronto posible, de la Obra Maestra de su Santo Fundador un “Oratorio Festivo” como también de propagar su valiosa devoción.  


La oportuna idea tiene su primera realización con la inauguración el 28 de mayo de 1944 de una modesta capilla de San Juan Bosco y dos patios amplios de juegos, funcionando también un salón adyacente a la capilla, una escuelita y precisamente en el norte de la ciudad, en el denominado “Pantano Arriba” a los lados de la carretera asfaltada y que ya nadie piensa en la “Nueva Coro” menos aún en “Pantano Arriba” y la mayoría en San Bosco de la Avenida de los Médanos.


Durante seis largos años la muchachada del Barrios que se va levantando poco a poco, acude presurosa a disfrutar de los cuidados espirituales del mismo señor Sr. Obispo que a pesar de sus múltiples y urgentes ocupaciones no le faltará tiempo para venir a celebrar los domingos la Santa Misa y animar al sacerdote de la Obra, P Mario Rota, que acompañado de un grupo de catequista prepara primeras comuniones y celebra la anual fiesta de San Juan Bosco


Desde el 28 de mayo hasta la llegada de los Salesianos a este meritorio sacerdote debe la Obra su adelanto y vida

El afortunado iniciador es que escribe esta nota que ha vivido y vive, y son ya dos años y siete meses, la misma vida del Barrio y muy cerca del corazón de los niños de innumerables familias pobres que me dan trabajo y al mismo tiempo consuelos espirituales, para seguir sembrando el terreno y hacerlo propicio para un futuro no muy lejano

A mí me toca tan solo enumerar de una manera escueta y rápida lo que se está haciendo por voluntad del pastor.


  COMO SE SOSTIENE LA OBRA


Vine a Coro sin un centavo en el Bolsillo; Los primeros meses todo estuvo a cargo del Señor Obispo.


Luego no tardó la providencia de hacerse sentir, valiéndose de la limosna de varias personas, completándose con una subvención del Estado y de la Municipalidad. Aunque se ha seguido viviendo muy modestamente, nunca nos ha faltado lo necesario, a pesar de que siempre el personal de la Obra nunca ha bajado de cuatro salesianos y niños ayudantes.

Más aún varias cosas de cierta importancia se ha podido realizar.

Para el culto de la capilla se han comprado en España, Estatuas sagrario, casulla, candeleros y vasos sagrado.

La modesta residencia, desprovista aún de lo más elemental para la vida ordinaria, fue adquiriendo lo más indispensable

Así mismo, para la honesta expansión de los niños que frecuentan el oratorio, se dotó el Extenso Campo de Deporte de un tinglado de 15 m x 4 con su pequeño Bar para refresco, luz eléctrica y nevera

Se construyó un Backstop para los 4 teams de Béisbol que todas las tardes practican en el oratorio, y se marcó la pista para bicicleta de carrera.

Entre los deportes que se practican en San Bosco, podemos enumerarlos así: béisbol, Fútbol, voleibol y Ping Pong entre otros.

Además de estos y ordinario entrenamiento, los niños de San Bosco tienen un aparato de radio para oír los juegos los domingos, de Cine y de altoparlante con tocadiscos.

Actualmente, está en construcción un pequeño teatro de títeres, que servirá también para variar la recreación del domingo.

Lo que dará más importancia a la Obra y se solicitará muy pronto la construcción de pequeños talleres y salones de clase. El Comedor Escolar Mons. Iturriza, actualmente en construcción que podrá estar listo para el próximo año escolar, servirá para dar comida a 60 comensales escogidos entre los muchachos más pobres y que asistan al oratorio del Barrio           

El Oratorio tiene una Capilla que además de atender a los niños que la frecuentan atiende también a los numerosos fieles que no pueden cumplir sus deberes religiosos en las parroquias de la ciudad y o Iglesias cercanas.

Los domingos tienen la comodidad de dos Misas todos los días ejercicio del Santo Rosario por la tarde y la Santa Misa en la mañana

Actúan además dos Asociaciones religiosas: la de los hombres de San Juan Bosco y la de Damas de la Archicofradía de María Auxiliadora.

Cuenta además con un buen grupo de personas adultas que se han asociado para formar la Asociación de la Doctrina Cristiana, con sus reuniones mensuales y reparto y sostenimiento de un órgano de presa que se publica en San Bosco.“”El Catecismo de la Familia“”

Todos los días por la tarde y en las primeras horas: hay una clase regular de catecismo para los niños y niñas que quieran prepararse a la primera comunión

Un comité de Damas Madrinas y piensa en los numerosos gastos que se requieren para que esas criaturas en la totalidad desprovista de medios necesarios, ropa y calzado puedan ser presentados convenientemente.

Por la mañana funciona una escuelita de primero y segundo grado.

Por la noche un Centro de Alfabetización

Todas las tarde después que los niños oratorianos se han entretenido en sus acostumbrados juegos se les llama a formación y se les hace rezar con una platiquita Moral y luego se les da unos diez minutos de catecismo.

Actúa también un grupo de jóvenes mayores que en clases semanal se han preparado para dar clases de catecismo a los más pequeños. Diariamente, se llevan a la Escuela de Música del Estado, 15 niños que se están preparando para la música instrumental o banda del Oratorio.

Muchos son los niños que en ocasión de campeonatos, juegos etc. Pasan por el Oratorio; pero verdaderos oratorianos, decir niños inscritos y que lo frecuentan con regularidad, oyendo los domingos la Santa Misa y el catecismo dominical, recibiendo sus premios de Ropa y juguete dos veces al año, son tan solo unos 150


Otros sacerdotes que pasaron por esta comunidad y que siempre recordaremos fueron el P. Sánchez, el P. Ramírez, procedentes de Colombia, se cuentan entre los primeros en llegar a Venezuela, José Pérez, (Pepe) fue un cooperador salesiano que se desempeñaba como entrenador deportivo se ordenó sacerdote en Perú, el P. Fibig, P. Rivolta, Plaza, Simoncheli, Lanza, José Melgar, Inocencio Llamas y el P. Benjamín, Sebastián 

Maucheri y muchos más que se escapan de la memoria.


Definitivamente, es gracias a la presencia de la Congregación Salesiana que se produce la transformación y civilización de nuestra comunidad. El nombre de San Juan Bosco, se hizo parte de nuestra cultura influyendo de tal manera que una parte del Pantano, sector norte emergiera como el barrio San Juan Bosco. Es debido a esa influencia que las calles comienzan a ser identificadas con el nombre del Santo. La calle que pasaba al frente de la capilla adquiere el nombre de San Bosco, continuando en sentido norte el callejón José Gregorio Hernández, calle San Bosco Nº 2, calle San Bosco Nº 3 y el callejón Rayo de Luz que toma el nombre del abasto del mismo nombre que estableció en la esquina con Av. Los Médanos el Sr. Jesús Sánchez. De allí a la orilla del monte solo había un peladal. 


Por razones históricas Creo que nuestro Barrio debe recuperar su topónimo inicial de San Juan Bosco, ya que la identificación de Concordia nada tiene que ver con las raíces histórica y cultural de la comunidad por cuanto dicho nombre se origina del Bar Restauran Concordia que estableciera diagonal al redondel hoy Residencias Maiolino, el Señor Pache Leal. 


El autor de este aborto social fue el amigo Máximo Fornerino, él mismo me contó como había sucedido todo. Él presentó a la alcaldía un proyecto para oficializar el nombre de su sector llamado Concordia, como una unidad social independiente del Barrio San Bosco, así se llamaba nuestro sector. El resultado de su solicitud y por ignorancia de las autoridades trajo como resultado que nos desaparecieran uniendo dos sectores totalmente distintos en un solo sector. Realmente no fue culpa de Máximo, sino los irresponsables e ignorantes funcionarios municipales de entonces.   


De modo que quienes cometieron la torpeza de sustituir el nombre de San Juan Bosco por el nombre de un bar llamado Concordia nos golpearon el alma, nos despersonalizaron socialmente al arrancarnos la fuente primaria de un pueblo, como es el nombre de la familia social que somos, que nos da el carácter, es decir la identidad, ese sentido de pertenencia que se había desarrollado en el entorno comunitario como consecuencia de la pastoral social de la iglesia inicialmente emprendida por el Padre Mario Rota y que posteriormente continuaron los Salesianos hasta el presente. Así toda nuestra esencia social fue tirada de un plumazo al cesto de la basura de la historia.


En ese sentido muchos de los que nos levantamos en el Barrio San Bosco jamás podríamos tener algún sentido de pertenencia con algo que es ajeno a nuestra idiosincrasia. Concordia para nosotros no existía, ¿Cómo podría uno sentirse identificado con algo que no existe?

Los que vivimos desde Av. Josefa Camejo hasta la Calle Virginia Gil de Hermoso, sencillamente no nos sentimos ni nos sentiremos jamás identificado con concordia

 

MISAS DE AGUINALDO EN SAN BOSCO


Poco sabemos de las misas de Aguinaldo en la época del P. Rota

De la época del P. Mario Chiampitti los parroquianos recuerdan en ese entonces el conjunto de aguinaldo lo constituían los hermanos Roberto, Tomás, Pompeyo y Honorio Palencia, Gilberto Nava y Amado Hidalgo. Entre las cantantes estaban Elvia Trina Colina, Petra y Luisa Lugo, Vicenta Rosa y Sangronis, Guillermina Castillo, Yoya, Emelina, Aura y la Nena Lugo Guerrero Yolanda Borges, Olga y Yolanda Blanco.

Este grupo de muchachas eran integrantes de la agrupación hijas de María, que dirigía Luisa Lugo 

En aquellos comienzos, las chicas de entonces hacían vendimias de empanadas, jugos, café, chocolate tortas y frutas después de la misa para recabar fondos. Al terminar la celebración eucarística el grupo de cantantes se iban a Radio Coro a presentarse en un programa que animaba Cecilio Antonio Nava. 


Más tarde asumió la dirección Germán Lugo y en ese rol se mantuvo por más de treinta años. Muchas fueron las personas que participaron en las misas de aguinaldo de nuestra comunidad, unos tocando y otras cantando entre músicos se recuerdan a Chente Peña, Cándido Peña, Antonio Tellería, Oscar Navarro más conocido como Baba, ya desaparecido, Nicho Canelita y entre las cantantes estaban Martina Rosales, Bertha Bustillo, Yolanda Blanco Meya Nava, Reina y Gregoria Díaz, Elvia, Hilda Peña Zaida, Marilú y Luisa Peña, Dianora Medina, Guadalupe Fornerino (La China) La Familia Manzano también se hizo presente en estas actividades por intermedio de la Señora Blanca y sus hijos artistas Miguel y Douglas.





                                  
                                       
                 
                               MANCHE LUGO

Las familia Lugo Guerrero y siempre estuvo insertadas en el proceso y desarrollo cultural de nuestra comunidad. Participaron en esas actividades culturales de entonces por parte de los Lugo Guerrero, Celio, Erasmo, Juan, Hector y Leonti. Grandes colaboradores fueron todos en las actividades de la iglesia pero la labor de mayor relevancia la realizó Germen mejor conocido como Manche. Manche Lugo fue un consecuente animador de las misas de aguinaldos  quiénes los problemas de salud y las limitaciones físicas nunca le impidieron  estar allí en cada temporada navideña. Fue sin duda una bella persona muy querido y apreciado por quienes le conocimos, nunca olvidaremos sus sonoras carcajadas y su amable sonrisa. En estos tiempos  Cuando alguien se esfuerza y entrega el alma por una causa decimos ese tipo es patria o muerte con su responsabilidad. Axial era Manche Lugo con las misas de aguinaldos siempre estaba al pie del cañón. Pero además en su juventud fue catequista y participo en el equipo de ciclismo que fundara el padre Chiampitti y también fue alumno de la escuela de música que tenían los salesianos en la capilla. Además fue un connotado legionario pues participó en el Presidium Regina Apostolurum en el año 1956.

Manche se desempeño como músico en la banda del Batalló Mariscal Falcón, Después estuvo con la banda del Estado. En el campo privado tocó en la Orquesta Sensación, El Combo Venezuela.  La última agrupación en la que estuvo tocando fue la banda Latín Power. También toco con el Dasaguarare. Manche fue un gran arreglista.






                          JOSÉ  FANEITE


El Profesor José Faneite a quienes sus íntimos amigos le llaman Chavel es todo un personaje de nuestra comunidad, un libro viviente excepcional que guarda en su alma un montón de vivencias que de no haber sido entrevistado oportunamente quizás toda esa información que nos ha comunicado se hubiera perdido para siempre. 


Chavel nació para ser líder es en el ámbito de la comunidad eclesial impulsada por los Salesianos donde aquel imberbe jovencito comenzó a pulirse demostrar su talento como dirigente social de la comunidad.


Chavel fue muy allegado al P. Mario Chiampitti y al padre Guillermo Parra. Por esa estrecha amistad y por esa confianza que Chiampitti depositó el resto de la muchachada lo llamaban el hijo del padre Chiampitti. Allí regaba una huerta que tenía Mons. Iturriza al fondo de la capilla donde después se construiría la Escuela Técnica Francisco de Miranda. Seis bolívares le pagaba el Obispo por aquel pequeño trabajo. Allí estudio su tercer grado e hizo dos años de teoría y solfeo, así alternaba sus estudio con su trabajo apostólico en la catequesis para la cual se preparó haciendo talleres y retiros en caracas bajo la tutela por supuesto de los salesianos. Pero Chavel no solo se ocupaba de cultivar el espíritu también dedicaba tiempo al deporte siendo junto a Ismael Rosillo y a Francisco Vargas y Manche Lugo destacados ciclistas de la ciudad.


Chavel cultivó entre los salesianos el  amor por el estudio, es así como animado por su hermano Rubén se va a la Universidad de Carabobo donde inicia estudios de Ingeniería, carrera de la cual desiste por razones económicas. A su regreso a Coro ingresas al sistema educativo para graduarse  más tarde como profesor.     



                        LA LEGIÓN DE MARÍA 

La Legión de María se fundó en nuestra parroquia el 24 de julio de 1955 en la casa de Victoria de Ruiz, quien además fue presidenta del presidium, cuyo nombre estaba dedicado a Nuestra Señora de Fátima. Otros miembros de la directiva fueron Emma de Guerrero Vicepresidente, Enriqueta de Jordán Secretaria y Teresa Ocando Tesorera.


La Señora Victoria, también conocida como Cancha con gran  generosidad sirvió a nuestra comunidad cristiana. Toda su vida la  dedicó al apostolado mariano,  y a la catequesis. Cambie se ocupo por mucho tiempo a cuidar los ornamentos del culto, lavado y planchado y responsable de adornar las andas de María Auxiliadora y San Juan Bosco en sus fiestas. 

Enriqueta Polanco de Jordán fue fundadora del Presidium Virgen de Las Vírgenes





Jose Antonio Perez  Briceño

LAS HUELLAS DE CADA UNO 

El padre Emilio Rodríguez como segundo párroco le correspondió la dotación y equipamiento del nuevo templo. El Padre Andrés Smaruj Construyó el salón de juego que después se convirtió en el Salón Don Bosco y construyo los escaparates o Closet de la Sacristía. Trajo de Valencia las campanas y el retablo del presbiterio, dicho retablo fue construido en Italia en el año 1934 con motivo de la canonización de San Juan Bosco y desde entonces permaneció durante más de cuarenta años en el Santuario de María Auxiliadora en la capital del Estado Carabobo, hasta su traslado a esta capital de Coro.


El párroco que más hizo para cambiar el aspecto externo del templo fue el Padre Rozmos. Entre sus logros esta el asfaltado de todo el estacionamiento el cercado, el Portal o fachada del templo y el acondicionamiento del Salón Don Bosco. Su sustituto el P, Darío lo recordaremos por el crimen ecológico, al desaparecer los árboles del patio, que tenían más 35 años, que daban la sombra al patio y que fuera siembra del P. Andrés Rodríguez. Si hubiese estado un poco más de tiempo seguramente habría puesto los aires a un precio más económico. El sagrario lo compró él P. Ignacio Espinoza hizo un excelente trabajo en lo interno del templo con el acondicionamiento del Santísimo en la antigua oficina parroquial, el altar del Corazón de Jesús, la modificación del confesionario refacción de la imagen de San Juan Bosco y muy adelantado la colocación de los Aires Acondicionados. La última inversión del P. Ignacio fue la compra del Nazareno. 






jueves, 21 de febrero de 2013

HISTORIA DE LA VELA DE CORO. CARLOS GOZALEZ BATISTA



                      HISTORIA DESCONOCIDA DE LA VELA 

La única Historia de La Vela que yo había leído la encontré en un folleto que escribió el Profesor Tute Lovera, allí se señala que según la tradición de vieja data debe su nombre La Vela, a que siendo vecina a de la ciudad de Coro y por donde se temían los ataques de los corsarios y piratas, al salir los marinos a patrullar la costas decían: "vamos a la vela", es decir, izar las velas de los barcos o hacerse a la mar en sus veleros. Igualmente cuenta la tradición que fue fundado el pueblo por los Reverendos Frailes Camero de Reyes y Partidas Pachano de Domínguez el 23 de enero de 1528. 
Al toparme con el libro escrito por el historiador y profesor Carlos González Batista, me llamó la atención que el rigor histórico científico por él tratado en su libro acerca de La Vela y su entorno no estuviera llegando a los docente del Municipio Colina y mucho menos al alumnado, razón por la cual me pareció pertinente solicitarle al Historiador Batista, me autorizara para publicar en un Blogs parte de su trabajo, con el fin de que este pudiera ser conocido  por la sociedad colinense y coriana en general, requerimiento que aceptó gustosamente. 
Por supuesto que el nombre de La Vela no está relacionado con izar las velas de los barcos como afirma el Profesor Lovera sino que se refiere al acto de vigilar o velar. Los españoles tenían varios puntos de vigilancia en la costa que denominaban vigilia. Por las reseñas históricas se sabe que en la Boca del Rio había una vigilia y también había otra en La Guadalupe cerca de Taima Taima. 
Llama la atención que los personajes mencionado por el Profesor Lovera no se mencionan en el escrito del Profesor. Carlos Batista 
Hernán Blanco

FUNDACION DE LA VELA Y EL PROCESO DE FORTIFICACIÓN DE LA COSTA CORIANA
Autor. Carlos González Batista
Fragmento. 
Vemos cómo comienzos del siglo XVIII La Vela existía como sitio de vigilancia y lugar de embarque y desembarque, pero no como hecho urbano, el cual no se constituiría hasta las postrimerías siglo XVIII. Un informe fechado el 26 de Abril de 1813 nos habla del papel crucial jugado en tal proceso por el sacerdote y doctor D. Nicolás de Talavera. Una representación suscrita entonces por catorce vecinos de aquel puerto nos informa que el padre Talavera, además de ser uno de vecinos más antiguos del lugar, "ha sido el clave flexible de una organización fundamental, advitrando [sic] quantos medios heran conducentes hasta conseguir (qual admiramos ) el fomento de esta numerosa población, que no ha Veinte años estaba como los desiertos de Thebayda"(16).
En 1770 se menciona a D. José de los Ríos ejerciendo la función de "Cabo" del Puerto, esto es, la máxima autoridad del lugar designada por el cabildo coriano. Existía como parece haberla habido siempre, una casa donde se refugiaba la guardia indígena dirigida también por su propio cabo. Era la "Casa Guardia de este puerto Real de la Vela" (17). Habría por aquellos años alguna que otra choza o enramada, donde se aposentaban los carpinteros de ribera y calafates, así como para cobijar temporalmente los efectos de comercio, más para entonces, nada erigido con afanes de permanencia.
La fundación de La Vela sólo se explica en el marco de la renovación económica propugnada por el rey Carlos III, y dentro de ese vasto programa, por dos hechos que signaron el devenir económico de Venezuela; la creación de la Intendencia y la libertad de comercio. La Intendencia, como veremos, tendrá un papel decisivo en la fundación de ésta nueva población. Entre las tareas de la Intendencia real creada en.1776, estaban las de fomento socio-económico, y es en esta vertiente funcional dónde se inscribe la conformación del pueblo que, finalmente, vino a sustanciar el hecho portuario.
A partir de 1772 Coro va a adquirir importancia para la hacienda pública española, al erigirse en capital de uno de los departamentos de la Real Hacienda, en que estaba dividida la provincia de Venezuela, departamento al cual quedaron supeditadas las cajas reales de Trujillo y Carora. Como es sabido, ese rango fue respetado por la Intendencia. En 1780 el intendente Avalos autorizó a Coro para exportar a Curazao por el Puerto Real de La Vela, hasta diez mil pesos en efectos comerciales, importando por la misma vía, víveres, pertrechos de .guerra y "algunos generoz" (18). No olvidemos que la guerra con Inglaterra, declarada en 1779, obligaba a medidas de excepción, algunas de las cuales, como la reseñada, impulsó el tráfico portuario; todo ello prepararía el terreno para los decretos de 1781.
En el documento señalado, permitiendo el comercio con Curazao, se volvió a recordar la indefensión portuaria, al señalar que por “el ningún resguardo del Puerto Real de esta ciudad no aporta embarcación española (..) por el riesgo de enemigos que justamente temen, por la anteriores ejemplares a sacarse las embarcaciones los Yngleses” (19) Referíase a la embarcaciones enemigas que por sorpresa o acto de fuerza manifiesta, cortaban las amarras y arrastraban fuera. Las embarcaciones surtas en el Puerto.
Todo parece indicar que desde 1780 a 1800, y salvo breves intervalos, el comercio con las “colonia amigas” como se designaba a Curazao y las Antillas Francesa, fue regular y creciente. De manera que esta apertura portuaria orquestada por el talento y la eficacia del intendente Avalos, consagraría la existencia del pueblo; de hecho la orden de erigir una aduana en el sitio (que antes no había existido) nos habla de esa intención de permanencia
El 21 de Agosto de 1781 el administrador de la Real Audiencia de Coro D. José de Navarrete, se dirigió al teniente de gobernador de la ciudad y juez subdelegado de intendencia, pidiendo copia de los oficios que “ con la solemnidad necesaria presento, y pido se me debuelban, dirigido por el Tribunal de Intendencia para la construcción de un fortín y casa Aduana en el Puerto de La Vela, y también de las cantidades consumidas en ellas” (20) Acto seguido en teniente D. José de Bidegain proveyó lo solicitado. El documento deja entrever que para entonces se construía la Aduana, que debe ser, sin duda, la llamada aduana “vieja”, sustituida por otra edificación menos deleznable, hacia 1797
Tal vez esos oficios recogían además el permiso para erigir legalmente la nueva población, pues sabemos que la orden fue dada aquel mismo año, “en obsequio de la población de casas y solares que en el referido puerto se han permitido y repartido con subordinación al Ylustre Ayuntamiento de esta dicha Ciudad, como perteneciente a sus propios“ (21). Al vender D. Basilio López en 1815 una casa a D. Nicolás Estrada, con su solar, manifiesta haberlo obtenido en “el año de mil Setecientos Ochenta y dos, cuando se inisió esta población por el Ylustre cavildo” López quería señalar tal vez que la casa vendida había sido construida en 1782, no que la disposición de fundar La Vela fuese de aquel año, pues todos los testigos, que fueron D. Miguel Añez, D. Agustín de Medina y Pedro Cárdenas, parecen haber estado contestes que el pueblo de La Vela se había fundado en 1781(22). El testigo Medina, avecindado en el Puerto en 1782, había encontrado al llegar, la casa que motivara el documento.
La orden, dada por la Intendencia, fue acatada por el Cabildo, presidido por D. José de Navarrete, quien al efecto comisionó a D. Basilio López, a quien ya hemos citado. López, acompañado por el alarife municipal, el peritísimo constructor Domingo Vital Gámez procedió al reparto de solares y al reordenamiento del escuálido vecindario allí existente para aquel momento. Este reordenamiento aparece referido por Vital Gámez, once años más tarde, en 1792, al decir que le había costado "travaxo al declarante fingir unas callejuelas para el uso público" (23). La nueva población seria el lógico complemento de la aduana y el fortín autorizados por la Intendencia, todo ello respondía a un claro programa urbanístico.
La conformación del pueblo en el lugar seria decisiva, a nuestro juicio, para el arranque de un plan más efectivo en la defensa de la vecina ciudad de Coro. Muy poco hubieran servido los fortines que a la larga se construirían sin una población de respaldo. Era en realidad una relación de apoyo mutuo, que redundaba en la consolidación militar de aquel punto defensivo. Sobre el papel de la Intendencia en todo ello, no creo puedan ofrecerse dudas, toda vez que el fomento de las nuevas poblaciones ocupaban lugar prominente en las instrucciones recibidas de las Corona por el nuevo intendente (24).
Figuras cruciales en la consolidación de La Vela como pueblo fueron el padre D Nicolás de Talavera y el ya mencionado Basilio López de Puga, su primer guardamayor, al menos, como ya hemos dicho, en su etapa urbana quien presidió el reparto de solares. También fue D. Basilio uno de sus primeros vecinos. Junto a él actuó el presbítero y doctor don Nicolás de Talavera, tío político de anterior, ya que D. Basilio casaría con Dª Mercedes Talavera Garcés en 1787. D, Nicolás de Talavera había sido catedrático en la universidad caraqueña, fue él quien impetró ante el diocesano de Mérida el permiso para erigir ermita en aquella " Thebayda", siendo su primer capellán (25). A sus expensas se construyó el cementerio con su correspondiente oratorio, "Obra tan necesaria como útil a la Salud pública". También cedió una de las casas que poseía en el pueblo para que sirviera de sede a la escuela pública, encargándose además de pagar al maestro (26). Para 1794 se registra en La Vela algunas pulperías, billares, fondas, (“pensiones") y tabernas. No eran infrecuentes los litigios entre vecinos por cuestiones de linderos, y algún que otro hecho de sangre; para los infractores se había dispuesto un cepo frente a la aduana vieja. Las personas allí establecidas pagaban anualmente al Ayuntamiento, cuatro reales por cada solar; la cancelación del piso al municipio era obligatoria en razón de haberse fundado La Vela en los ejidos de Coro, tal como había ocurrido con el pueblo de Baraíved en Paraguaná, o como ocurriría un poco más tarde con el Puerto de Cumarebo, también incipiente en las postrimerías del siglo XVIII.
En conclusión, se puede asegurar por testimonios documentales que no existía pueblo, jurídicamente reconocido como tal, en el Puerto Real de La Vela, antes de 1781. El plano de 1794, que publicáramos hace algunos años (.27), revela el rápido crecimiento de su vecindario, agrupado en diecisiete manzanas rectangulares dispuestas en sentido noreste-suroeste paralelo a la costa. El trazado actual deriva de aquella imposición de un orden sobre el crecimiento espontáneo previo a la acción del alarife Vital Gámez. .
El suministro de agua quedaba asegurado, no tanto por el río, cuya desembocadura no estaba junto al pueblo, sino por un jagüey o manantial, de cuya calidad nada sabemos, y que aparece en los documentos como el "jagüey común" y que seguramente había permitido desde siempre saciar la sed a los guardianes del puerto, Este jagüey estaba próximo a la iglesia y en el seno de una pequeña quebrada, conocida como la " quebradita del jagüey, que no debe confundirse con otra quebrada, algo mayor, que por tal circunstancia recibía el nombre de "Quebrada grande", también vecina a la iglesia, por lo que asimismo recibía el nombre de quebrada " de la Yglesia

viernes, 9 de noviembre de 2012

HISTORIA DEL TRANSPORTE URBANO Y EXTRAURBANO DE CORO




Hernán Blanco.




El primer promotor de una línea de autobuses lo inicia en Coro el señor Manuel Sibada López. Era un autobús de madera marca Chevrolet modelo 36,   que llevaba por nombre el luchador, a este le siguieron Juan Bimba, Juan Bimbita, Venecia y México Lindo. Choferes de estos autobuses fueron Castor Ugarte, Juan Tomas Hernández (Lamparita) y Jesús Antonio González. Un hermano de Manuel Sibada también fundo otra  línea que llevaba por nombre El Renacimiento.

El transporte de pasajero para Maracaibo lo hacia un señor de nombre Eduvigido Quero en un camioncito que se compró con un premio que había obtenido. Este camión de pasajero llevaba por nombre El Feliz Regreso.

Mucho antes que Polica Salas, el transporte  extra urbano de Coro lo hacía Francisco Adrianza, en el año 1939 en un Ford del mismo año. Este viajaba a Caracas. En ocasiones Pedro Gómez (el Chuco) acompañaba a Francisco en este recorrido que se hacia en horas a un costo de  50 bolívares.       
 Otro señor de apellido García tambien hacia hacía para Caracas en otro Ford 39.

El señor Polica Salas se inicia en el negocio de transporta pasajeros en la ruta extra urbana hacia La Vela con dos camionetas modelo 38 y 37 las cuales eran denominadas la Aureola y La Rumba. La Línea Liberal vino después.

También transportaban pasajeros hacia La Vela Juan Irene
García en una camioneta llamada La Urupagua.

En esta ruta también incursionó Aristóbulo Morales Tobito) con un autobús totalmente de metal marca Diamon, el primer chingo que se vio en Coro, y dos Chevrolet modelo 42 y 43

Historia del  Transporte Borregales.

El autobus con el cual inicia Chucho Borregales el transporte de pasajeros hacia La Vela Fue propiedad de Manuel Sibada y llevaba por nombre “Asi es mi Tierra.” Este vehiculo estuvo involucrado en un choque con el carro de un tal Pacomio López, quien al parecer era un funcionario del gobierno de la época, razón por la cual  tuvo cierto tiempo detenido por los lados de la Calle Toledo en las cercanía del aeropuerto, debido a problemas de tipo legal. De allí fue trasladado a la bomba de Chucho quien seguramente lo compro a sus dueños            

Entrevista realiza a Pedro Gomez. (El Chuco)

                               Pedro Gómez